Las ojeras, técnicamente conocidas como hipercromía idiopática del anillo orbitario varían entre moradas, grisáceas o verdes.

Tipos de ojeras y sus causas:

  • Por flacidez: estas ojeras aparecen por el paso del tiempo y la pérdida de colágeno en el contorno del ojo. Son más frecuentes en personas de edad avanzada y suelen estar acompañadas de arrugas. En estos casos, el tratamiento recomendado para combatirlas es la aplicación de ácido hialurónico.
  • Hundidas: son aquellas que aparecen en forma de surcos debajo de los ojos provocando ligeras depresiones en la piel y que provocan un efecto de “mirada cansada”, mejoran con ácido hialurónico.
  • Circulatorias: un exceso de vasculización de la zona o un exceso de melanina son las causas principales de este tipo de ojeras. Mejoran, aunque no desaparecen con la aplicación constante de una crema con vitamina K. Si toman un tono violáceo, son producto del cansancio el estrés o el abuso de sustancias tóxicas como el tabaco o el alcohol. Por el contrario, si las ojeras se presentan marrones, pueden ser por cambios hormonales bruscos o por un exceso de melanina debido a la exposición solar.
  • Transitorias: son ojeras que aparecen en momentos puntuales, bien por falta de descanso o por algún tipo de dolencia que estés padeciendo. Son temporales, por lo que suelen borrarse. Aunque también pueden ser tratadas para acelerar su desaparición.

Tratamientos para las ojeras:

  • Peeling: Se realiza a través de una exfoliación química mediante la aplicación por capas de ácidos de forma controlada con la finalidad de lograr el efecto despigmentante.
  • Ácido hialurónico: Es un procedimiento ambulatorio en el que se inyectan hialurónicos especialmente formulados para esta zona tan delicada. Los resultados, aunque son muy notorios de forma inmediata (atenuación del suco lagrimal y consecuentemente, la mirada se torna más fresca) a las 3 semanas se aprecia el resultado final.