El tratamiento de mesoterapia facial consiste en la inyección intradérmica de cantidades pequeñas de diferentes sustancias que varían dependiendo del problema que se desea tratar: reafirmantes, revitalizantes, vitaminas, oligoelementos, entre otros.

Una buena selección del tratamiento permite obtener una hidratación extra y una piel más luminosa, tersa y joven al igual que disminuir la flacidez y estimular la actividad de los fibroblastos, mejorando la regeneración celular y la hidratación cutánea.

Existen diferentes técnicas para mesoterapia dependiendo del problema a tratar: punto por punto, nappage, estándar y continuo.

El número de sesiones y la frecuencia de aplicación de la misma es variable en función del problema a tratar y de la idiosincrasia de cada paciente por lo que no puede ser determinado de antemano.

Los resultados se obtienen con mayor efectividad si el tratamiento realizado se complementa con otros tratamientos que potenciarán sus efectos.

En algunas situaciones, la mesoterapia puede realizarse al mismo tiempo que otros procedimientos médicos.